Arbitrariedades: TODOS SOMOS DE RIVER Escribe: Alejandro Dolina
Salio en la revista HUM(R) Numero 39:
Hace algunos meses, una revista organizo una encuesta entre sus lectores
para averiguar cual de los dos grandes de nuestro futbol contaba con el
mayor numero de hichas.
Contrariamente a lo que se suponia, los resultados favorecieron a River.
Desde luego, todos sabemos que no conviene dejarse matar por sostener los
datos surgidos de las encuestas periodisticas. Pero el episodio me lleno
de inquietud.
Porque -para decirlo de una vez- sospecho que esto es cierto. Creo que
River tiene mas hinchas que Boca.
No piensen ustedes que este obtuso columnista se ha dejado tentar por
ciertas evidencias que parecen caerse de maduras.
No ha pensado ni por un momento en los triunfos deportivos de River, ni
en la presencia en ese plantel de varios campeones del mundo, ni en las
recaudaciones, ni en la melancolica campa#a boquense.
Antes de aceptar este amargo convencimiento he recorrido un oscuro camino,
sembrado de presagios, revelaciones subitas y misteriosas intuiciones.
Ahora van a ver.
¿Que es Boca?
Boca Juniors, queridos se#ores, simboliza lo nacional, lo popular. Es el
cuadro preferido por las gentes sencillas y temerosas de Dios. Boca es
sentimiento y pasion. La adhesion de sus seguidores no se sostiene en
razonamientos. Boca no se discute.
La linea tradicional del juego boquense es coherente con su esencia. Garra
antes que tecnica. Teson y temperamento antes que sutileza.
Boca es tambien tradicion y espiritu conservador. Es tango y valsecito
criollo. Es la admiracion por el coraje y el desden por el calculo. Ser de
Boca requiere temple, los hinchas de los otros cuadros odian a los
boquenses y los desprecian. Cada derrota es festejada por el resto de la
aficion deportiva.
Pero en el triunfo, no hay festejo mas alegre y sincero. Ni mas compadron.
Asi es Boca, para bien y para mal.
River Plate, tu grato nombre.
Es el que tiene el mejor estadio. Es el millonario.
Los sectores de la clase media con ansias de crecimiento son -din duda-
riverplatenses.
Es que River simboliza todo lo que el mundo actual propone a nuestra
admiracion. River es progreso, poder, riqueza y tecnica.
Su juego -siempre opuesto al de Boca- se ha hecho celebre por su pulcritud
y delicadeza. Ortiz antes que Boye. Alfredo Perez antes que Simeone.
El dia y la noche.
Estos menesterosos retratos de las dos divisas, nos permiten vislumbrar
que el mutuo resentimiento no es un hecho casual.
Existe un espiritu boquense y un espiritu riverplatense.
Ambos son, inclusive, anteriores a la existencia de Boca y River.
Boca es el alma romantica. River el clacisimo.
Boca es fe y corazon. River es ciencia y cerebro.
Cualquier historiador sensible podria reconocer, sin consultar documento
alguno, las preferencias deportivas de los personajes de cualquier siglo.
Alejandro de Macedonia fue -sin duda- boquense perdido. Aristoteles, su
mentor, era de River.
Ricardo Corazon de Leon llevaba la auriazul debajo de la coraza.
Felipe II, como todos los Austrias, era de Boca. Los Borbones, en cambio
eran fervientes seguidores de la banda.
Los reyes catolicos eran fanaticos de Boca, mientras que Colon -paradoja
viviente- era un xeneixe gallina.
En terminos generales puede asegurarse que toda la Edad Media fue de Boca
y el Renacimiento, de River.
En nuestro pais, bien puede decirse que los federales fueron de Boca y los
unitarios de River. En el caso de los orientales, la cosa es mas
complicada. Seguramente Artigas fue de Pe#arol. Y aqui cabe una reflexion:
El espiritu boquense esta simbolizado en el Uruguay por Pe#arol. Nacional
es River. Sin embargo al cambiar de orilla, los boquenses cinchan por
Nacional y los millonarios por Pe#arol. Nadie ha sabido explicarme este
disparate.
Hay aun otra objecion interesante. Que papel han jugado en la historia los
hinchas de Racing, San Lorenzo o Platense?
Es dificil saberlo. En primer lugar muchos pensadores niegan la existencia
cierta de hinchas de Lanus o All Boys. Se trataria de hinchadas ideales,
meras abstracciones de los relatores deportivos que suelen suponer que la
hinchada es una consecuencia necesaria de la existencia de un equipo.
Pero, no cabe negar a los hinchas de Independiente o de los ya mentados
Racing y San Lorenzo.
Que hacer con ellos en esta construccion que trabajosamente estamos
levantando?
Probablemente los moderados, tibios y conciliadores hayan pertenecido a
esas legiones. Pero volvamos al punto central de nuestra monografia.
River: la mitad mas uno
Ya han quedado sugeridas las caracteristicas principales de dos
cosmologias diferentes. La boquense y la riverplatense. Se trata de
visiones de la vida diametralmente opuestas.
Ahora bien, Cuales son en este punto de nuestra civilizacion los criterios
que prevalecen?
Sin ninguna duda, la admiracion por la ciencia, la fe en el progreso, el
respeto por el poder y el dinero. Y por otro lado el desprecio por la
pasion , la decadencia de la fe y la represion de los sentimientos. Es
decir que nuestro siglo es de River.
Pero, localicemos aun mas la cuestion. Que ocurre en nuestro pais y en
nuestros dias?
Los criollos se estan volviendo cada vez mas riverplatenses.
Y si alguien sostiene que el sentimiento boquense es mayoritario, dejeme
que le diga que entre nosotros, los mayoritarios somos minoria.
Los argentinos huyen de la mayoria como de la peste.
Si alguien quiere ponderar las ventajas de un producto, jamas dira que lo
usa todo el mundo. Mas bien afirmara que solamente para unos pocos. Si
hablamos con algun amigo acerca de los lugares ideales para vivir o ir de
vacaciones, enseguida oiremos que este se#or prefiere los lugares donde no
hay nadie. Ante esta constante preferencia, resulta totalmente
inexplicable el hecho de que los lugares donde no hay nadie aparezcan
generalmente desiertos.
Bien, para finalizar este razonamiento -o lo que fuere- digamos que casi
todo el mundo quiere pertenecer a uun grupo reducido. Lo cual provoca el
continuo crecimiento de tales grupos reducidos y la mengua de los grupos
numerosos.
Asi llegamos a que las grandes masas (hinchas de Boca, tangueros, reos y
muchachos de barrio) van reduciendose hasta convertirse en elites.
Y las elites (hinchas de River, intelectuales, lechuguinos y pudientes) se
convierten en muchedumbres.
Por eso creo que River tiene mas hinchas que Boca.
Y eso se ira acentuando cada vez mas. Las nuevas generaciones van
incorporandose al pensamiento preponderante.
Tal vez llegue el dia en que en algun reducido cenaculo se reunan los
ultimos hinchas de Boca para hablar de asuntos tan hermeticos como las
carreras de caballos, Gardel o la television.
Afuera en las calles, en las pizzerias y en las canchas, las multitudes
riverplatenses discutiran a Sartre y refutaran a Spinoza.
Ustedes ya saben donde me podran encontrar
Buenas tardes.