DOCUMENTO DEL EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACION NACIONAL - Subcomandante Marcos
Ante el ultimátum del gobierno federal mexicano a que depongan las armas
y pidan perdón, los rebeldes de Chiapas respondiéron:
"¿De qué tenemos que pedir perdón? ¿De qué nos van a perdonar? ¿De no
morirnos de hambre, de no callarnos en nuestra miseria? ¿De no haber
aceptado humildemente la gigantesca carga histórica de desprecio y
abandono? ¿De habernos levantado en armas cuando encontramos todos los
otros caminos cerados? ¿De no habernos atenido al código penal de
Chiapas, el más absurdo y represivo del mundo? ¿De haber demostrado al
resto del país y al mundo entero que la dignidad humana vive aún y está
en sus más empobrecidos habitántes? ¿De luchar por la libertad, la
democracia y la justicia? ¿De no seguir los moldes de las guerrillas
anteriores?
¿Quién tiene que pedir perdón a quién? ¿Los que durante años y años se
sentáron ante una mesa llena y se saciaron, mientras con nosotros se
sentaba la muerte cotidiana, tan nuestra que acabamos de dejar de terle
miedo? ¿De los que nos llenáron las bolsas y el alma de declaraciones y
promesas? ¿Los muertos, nuestros muertos, tan mortalmente muertos de
muerte natural, es decir, de sarampión, tos ferina, dengue, cólera,
tifoidea, mononuucleosis, tétanos, pulmonía, paludismo y otras lindezas
gastrointestinales y pulmonares? Nuestros muertos, tan democráticamente
muertos de pena, que nadie hacía nada, porque todos los muertos,
nuestros muertos, iban así nomás, sin que nadie llevara la cuenta"
E.Z.L.N